«Ligero, rápido, vivo, presto a moverse deprisa y enseguida…» Todo eso significa el término inglés, «Swift», en castellano. Da una idea de lo que se espera del utilitario de Suzuki en cualquiera de sus motores. Nunca se debe entender que, salido de fábrica, es un deportivo, pero sí que los estímulos sensoriales de la persona que conduce son más intensos que en otros vehículos de su mismo nicho.

La cuarta generación, añada 2017, ha de alabarse por conservar el sentido común y perseverar en una fórmula que funciona: coche pequeño, apenas mil kilos de peso, maniobrable en calles, consumo bajo, presentación sin pomposidad, materiales duraderos, sencillez, equipamiento profuso. Y divertido.

La alternativa económica

Este Swift lleva un bastidor que se estrenó en 2016, con el Baleno. También hace de armazón para el Ignis 2017. Huye de soluciones complejas de amortiguación y, para la versión ‘Sport’, insiste en un motor de cuatro cilindros, aunque al pasar del Swift III al Swift IV se han complicado un tanto al añadirle turbocompresor.

Los otros que le encajarían por medidas, por comodidad interior y por tamaño del maletero, no se pueden comparar con él por dos razones. La primera es que son mucho más caros, y la segunda
es que tienen tres puertas. Un Abarth 595 145 CV y un MINI Cooper 3 puertas 136 CV sería lo más cercano o semejante al Swift. Sin embargo, el Abarth se dispara en dinero y apunta hacia una deportividad más extremada. Y el MINI se empareja muchísimo al Swift, pero hay una rampa de precio considerable.

Suzuki Swift Sport Boosterjet Hybrid 2020, el sustituto viene con SHVS

Nos quedaría un Fiesta ST-Line 1.0 EcoBoost 140 CV. Y, otra vez, habría que sacarlo de la comparación, a pesar de que los precios se equiparan. El Fiesta también es un punto más deportivo en la dirección, el cambio y las suspensiones, aunque eso es poco motivo para apartarle del Suzuki. Lo que aleja al Ford del Swift es el tamaño y el peso. Aun estando en el segmento B, el Ford es sensiblemente más grande y, de largo, más pesado.

Características que le hacen único

Las características del Swift le hacen sugestivo porque se le percibe como un automóvil raro, único y distinguido. De los que aún conservan un sabor propio. El ‘Sport’ se presentó en 2018, y  siguiendo una cascada de microhibridaciones generales dentro de Suzuki, le toca el turno a él. La pequeña mecánica eléctrica, SHVS de 48V, engarzada al motor 1.4L está calcada del S Cross Mild Hybrid y del Vitara Mild Hybrid.

Suzuki Swift Sport Boosterjet Hybrid 2020, el sustituto viene con SHVS

El Suzuki Swift Sport Boosterjet Hybrid 2020 mantiene los 130 CV del que se vende desde 2018; rebaja apenas unas décimas de litro el consumo cada cien kilómetros. La cifra homologada antes de la semihibridación ya era muy loable en su categoría; ahora se suma la ventaja de ser calificado como vehículo ECO en España.

Conforme a la dote que traen de serie, Suzuki divide los Swift en GLE y GLX. El ‘Sport’, más allá de las modificaciones mecánicas para darle más fibra, equipa lo mismo que el máximo de gama,el GLX.

La persona que guste de conducir sin demasiados adornos, automatismos y otros despistes de la era digital, poca cosa echará en falta.