Sergio Pérez, vive la que, hasta el momento, es su mejor temporada en la Fórmula 1. Es cierto, durante la primera mitad del campeonato sufrió para adaptarse a las exigencias de un equipo de primer nivel, pero ahora, en el cierre, lo hemos visto mucho más seguro de sí mismo, con grandes actuaciones (como su primer podio en el GP de México) e incluso, se ha convertido en un gran aliado de Max Verstappen en su pelea por la búsqueda del campeonato. No por nada, su continuidad en Red Bull Racing está asegurada durante la próxima temporada.

Con diez años de experiencia ininterrumpidos en la F1, Checo ya no es un novato y aunque el retiro, todavía se antoja lejos y el mexicano, aún tiene mucho que dar, la realidad, es que la cuenta regresiva es inevitable. Ojalá, que, en los próximos años, veamos al mexicano, superarse a su mismo y mostrar su versión definitiva. Pero también, ya va siendo tiempo de ver hacia el futuro y preguntarse sobre quién podría darle continuidad a la representación de México en la Fórmula 1. Y sí, Sergio, también lo ha pensado, no por nada abrió su academia de pilotos.

Los prospectos

El candidato, más fuerte, lo vimos este propio fin de semana, y es nada más y nada menos que Patricio “Pato” O’Ward, quien tras su exitosa temporada en la IndyCar se hizo merecedor de probar un Fórmula 1 con McLaren, durante las pruebas de Abu Dhabi a finales del presente año. Aunque Zak Brown, CEO de McLaren, ha dicho que el mexicano primero tiene que ganar la IndyCar, cada vez, se la visto más participativo y cercano a la escudería británica, por lo que los rumores sobre su llegada a la máxima categoría son cada vez más fuertes. De hecho, se le vio durante el Gran Premio de México, ultimando detalles para familiarizarse con el monoplaza antes de su test. En caso de que llegue a la F1, habría dos mexicanos en la parrilla, algo que no pasaba desde la salida de Esteban Gutiérrez. Sin duda, sería un paso de estafeta óptimo, ya que la presencia del mexicano, aseguraría la atención del público mexicano y del estadounidense, que está más familiarizado con él, que con el propio Sergio Pérez.

Otro piloto que está en camino directo con miras a la F1, es Noel León que con apenas 16 años hizo historia al ser el primer campeón mexicano en la F4 US Championship (antes lo fue de la F4 mexicana), serial de soporte de la máxima categoría. De hecho, su coronación se dio en el marco del Gran Premio de Estados Unidos que se corrió en el Circuito de las Américas en Austin, Texas. Tal, vez no se ha hablado mucho de este joven volante, pero sin duda, deberíamos tenerlo en el radar, ya que talento, tiene de sobra. Ojalá pronto, podamos platicar con él y conocer cuáles son sus planes, pero ten por hecho, que ser campeón de la Fórmula 1, está entre sus objetivos.

Y, por último, se encuentra un pequeño a quien tuve la oportunidad de entrevistar y me refiero a Mateo García Patiño, mejor conocido en redes sociales como Mateo Driver, hijo de nuestro amigo Pepe Montaño (realizó algunas colaboraciones para Autocosmos hace un par de años). Este volante de sólo cinco años, ya presume ser el campeón más joven en obtener la corona en el Campeonato Nacional de Fórmula Karts al mismo tiempo, que ya ha sumado experiencia en el viejo continente. Con estas credenciales, no es de extrañar que haya sido nombrado como el embajador más joven en la historia del Gran Pemio de la Ciudad de México y sí, durante el Red Bull Show Run, compartió espacio con dos leyendas vivientes de la talla de Benito Guerra y Sergio Pérez. De hecho, este último, le firmó una gorra con la leyenda: “Para Mateo, el próximo mexicano en la F1”. Aún, es muy pronto para saber si, el pequeño Mateo alcanzará la gloria de la F1, pero, todo, apunta a que, en 15 años, estaremos ante, no sólo un posible heredero de Checo, sino ante un inminente prospecto a campeón del mundo ¿No lo creen? Impriman esta columna, que así, será.