En 2001 iniciábamos el milenio con muchas esperanzas. Los que nacimos unas décadas antes de eso, sabemos que el año 2000 era una fecha simbólica, que representaba el futuro, el momento en que realmente estaríamos entrando a una nueva era. No tuvimos los autos voladores que de niños algunos vimos en los Supersonicos, ni fue inventada la tele transportación como en la película La Mosca, pero sí las cosas cambiaron mucho, como siguen haciendo. En Los Pinos estaba el primer presidente que no era del PRI en más de siete décadas. Santos Laguna y Pachuca fueron los campeones en el futbol. Pero en el mundo de los autos fue la llegada de Seat a México la gran noticia, una novedad que hoy vive su vigésimo aniversario, con mucho que celebrar y la necesidad de transformarse, como todos en este negocio.

Seat nació como Sociedad Española de Automóviles de Turismo en 1950 al fabricar en España el 1400, que no era más que un Fiat 1400. El auto era el resultado de un acuerdo con los italianos para producir un coche español. La independencia de la marca, tan buscada en los años 70 y 80, llegó en la forma de una nueva sociedad, ahora con los alemanes de VW, quien primero compraron 51% de la empresa y en 1986 su participación llegó a 75%.

El primer gran éxito de Seat como la conocemos hoy fue el Ibiza y recuerdo muy bien la primera vez que me tocó manejar uno, que se sentía sólido, bien hecho y con esa dosis de diversión que solo los latinos sabemos darle a las cosas, aunque a veces sea solo por diseño o acabados, pero el hecho es que el Ibiza se sentía diferente. Y para mejor. Tan exitoso fue el auto que llegó un momento en que, al menos en México, las ventas del hatchback subcompacto representaron 90% del total de la marca.

La salsa del platillo

En el año 2000 Seat presentó en el salón de Ginebra el concepto Salsa. Tan exitoso fue, que de él se derivaron los diseños de todos sus futuros productos, como el propio Ibiza, el Córdoba, el León o el Altea. Fue una época en que era muy difícil distinguir un Seat del otro.

Esa dependencia del Ibiza comenzó a terminar en 2012, cuando fue lanzada la tercera generación del León, la mejor recibida de su historia. En 2018, por ejemplo, un año antes de que fuera presentada la cuarta generación del modelo, sus ventas fueron mayores que las del Ibiza, llegando a 158 mil unidades, contra 136 mil del Ibiza.

Ahora que estamos cerca de la llegada del nuevo auto a suelo mexicano, el panorama global del mercado es muy distinto y esto representa ventajas y retos. El lado positivo del asunto para el León es que Volkswagen ya anunció que no producirá o venderá el Golf en México, lo que quita del camino el que probablemente haya sido el mayor obstáculo en el camino del hatchback español. Pero la salida del Golf no se da sin motivo, se hace porque el mercado ya pide otras cosas y Seat, claro, ya las tiene, como los crossovers Arona, Ateca y Tarraco. Habrá que ver cuál será el tamaño de la rebanada de mercado que le toca al renovado hatchback.

También tiene en Cupra una nueva marca, que tendrá vehículos exclusivos como el Formentor. El detalle es ver qué tanto afecta a la marca Seat no contar con Cupra como parte de ella. La buena noticia, al menos por ahora, es que el León 2021 comenzará un proceso de recuperación de la imagen de los FR, que tendrá un motor más potente y en el caso contará con una máquina con 190 HP.

En mercados desarrollados, como Europa, Seat tendrá también opciones con motores eléctricos, pero esto, al menos en mi opinión, hasta podrá ser ofrecido en países en desarrollo como el nuestro, pero varias décadas deberán pasar hasta que se vuelvan mayoría.

El hecho es que este 2021 es un año muy importante para Seat y Cupra, no sólo por los dos decenios que cumple la primera en territorio mexicano -que se volvió un mercado de los más importantes para el fabricante español fuera de Europa- también porque vendrán novedades como el León, el Cupra León y el Formentor, por lo menos. Ellos tendrán motivos para celebrar y los consumidores también al contar con más y mejores opciones, como desde hace 20 años.