Así como los nichos de coupés, hatchbacks y convertibles están en vías de extinción, hay otros que están en franco crecimiento, como cualquier variación relacionada con las SUV por ejemplo, o también el de las pick ups de alto desempeño.

En alguna época era impensable que un vehículo de trabajo, tuviera una versión deportiva, hasta que las increíbles Shelby Dakota y GMC Syclone entraron en escena a inicios de los noventa, una década después, la Ford F-150 SVT Lightning y la RAM SRT-10 le siguieron los pasos.

Ford Ranger Raptor 2021 a prueba, ¿es digna de llevar ese nombre?

Sin embargo, esos ejercicios estaban más enfocados al performance sobre asfalto, hasta que Ford tuvo la genial idea de inspirarse en los todoterreno rápidos y extremos que compiten en la Baja 1000 y así crear a la Ford Lobo (o F-150) Raptor.

La primera Raptor data de los inicios de la década pasada y se convirtió en un éxito instantáneo, su apariencia ruda, excelentes capacidades off – road y en general todo el concepto la convirtieron en un éxito instantáneo, prueba de ello es que la tercera generación está lista para arribar al mercado.

Ejemplares como la Jeep Gladiator Mojave o la RAM 1500 TRX forman parte también de esta tendencia y esto apenas empieza, veremos cosas tremendas con el advenimiento de la electrificación, como ya lo anticipa la GMC Hummer EV.

Pero la Lobo Raptor al ser una pick up full size es descomunal y por qué no decirlo, impagable para buena parte de los mercados emergentes, y esa es la razón de que ahora tengamos una hermana menor, la Ranger Raptor que se adapta mucho mejor a las condiciones de nuestro mercado y que por cierto, es la que hoy nos ocupa.

Ford Ranger Raptor: Motor y características técnicas

Como tal, la Ranger Raptor no es una novedad, la producción dio inicio en la segunda mitad de 2018 y de a poco ha ido arribando a los diferentes mercados de Latinoamérica, poco más de dos años después, por fin la tenemos en México.

Bajo el cofre tenemos un bloque 2.0 litros turbo diésel puesto a punto en Inglaterra, que entrega 210 hp y 369 lb-pie de torque, apenas 22 lb-pie más que el 5 cilindros de la versión XLT Diésel 4×4. La transmisión es automática de 10 velocidades, mientras que el sistema de tracción es 4×4.

Salvo por el tema de la caja de cambios, hasta ahí las cifras de la Ranger Raptor no sorprenden mucho, sin embargo, cuando revisamos el profundo trabajo realizado en suspensión y chasis, es que nos podemos dar cuenta que estamos ante una pick up verdaderamente extrema.

El chasis fue reforzado para soportar mejor las exigencias de un manejo deportivo fuera del camino (brincos y cosas así), la suspensión presenta un 30% más de recorrido en comparación con la de la Ranger común y tiene una altura de 283 mm con respecto del piso, los brazos son de aluminio y los amortiguadores están firmados por Fox.

En la parte trasera tenemos como elementos elásticos unos resortes, en lugar de ballestas, entonces el control es muy superior, al igual que la comodidad.

Es también 150 mm más grande en cuanto al ancho de vía, de ahí que fuera necesario desarrollar un kit wide body con salpicaderas y batea de carga muy ensanchados, el aspecto es imponente. Hay placa protectora en los bajos del motor y las fascias son más delgadas para mejorar los ángulos de ataque y salida.

Claramente la Ranger Raptor se beneficia del expertise que ha obtenido la marca a lo largo de los años de desarrollar y mejorar la Lobo Raptor.

Ford Ranger Raptor: Interior y equipamiento

Puertas adentro las cosas son bastante menos teatrales que en el exterior, las formas son simples y si bien no hay queja por la calidad de ensamble, los plásticos en lo general te dejan saber el enfoque original de la Ranger. Pero hay algunos insertos con costuras en color azul en el tablero, volante, reposabrazos central y palanca de cambios que agregan un toque de deportividad.

Asimismo, los asientos son espectaculares, con buenos elementos de sujeción lateral, pero a la vez cómodos, forrados en una combinación de cuero y alcántara, y además, sin perder esas costuras azules de las que hablábamos.

En cuanto al equipamiento, tenemos una pantalla central táctil de 8” con SYNC 3 que es compatible con Apple Carplay y Android Auto, climatizador automático de dos zonas, y encendido mediante botón. Aunque no cuenta con elementos que han venido ganando popularidad como cargador inalámbrico.

Ford Ranger Raptor: Manejo

Tras el volante, lo primero que hay que decir es que se extraña esa explosividad y capacidad de aceleración a las que nos acostumbró Ford cuando incorporó el V6 Ecoboost en la Lobo Raptor, y es que la Ranger Raptor se toma su tiempo en ganar velocidad, no se siente particularmente rápida y como buen vehículo con motor a diésel, entrega la fuerza a bajo y medio régimen, incluso me sorprendió lo cómodo que se siente el motor todavía por ahí de las 4 mil vueltas, esto es intencional, para poder entregar un manejo dinámico fuera del camino competente.

Eso sí, la sensación de que el motor tiene potencia para superar cualquier obstáculo está presente siempre.

Por lo que hace a la transmisión, aunque la sentí algo errática a bajas velocidades, en general cumple muy bien aprovechando la banda de torque del motor, mientras que las transiciones son suaves y rápidas.

La suspensión es simplemente una maravilla, absorbe cualquier irregularidad como si ni siquiera estuviera ahí, aprovecha perfectamente el enorme recorrido que tiene, pero jamás rebota lo suficiente como para perder control, es en verdad increíble. Y no solo lo hace bien escalando rocas o circulando a velocidad en terracería, sino que en asfalto, el comportamiento es muy bueno, aun teniendo en cuenta la altura.

Adicionalmente, me sorprendió lo bien que filtra los ruidos de rodamiento a velocidad de autopista, un logro considerando el tipo de neumáticos que calza, y lo mismo sucede con los ruidos y vibraciones del trabajo mecánico que son apenas perceptibles.

La frenada es otro punto que deja un sabor agridulce, se detiene efectivamente, pero el tacto del pedal es esponjoso y algo artificial, por lo que no resulta sencillo modular bien la intensidad con la que te quieres detener. Insisto, la Ranger Raptor frena, pero la sensación no es la ideal y menos tratándose de un vehículo de características tan deportivas.

Ford Ranger Raptor: Conclusión

En el título hago la pregunta sobre si la Ranger es digna de llevar el apellido Raptor y creo que la respuesta es sí, pero con una asignatura pendiente muy importante.

Si, porque la apariencia es como debe de ser; ruda e intimidante, y el desarrollo de tren motor es brillante. La solidez que transmite, lo bien lograda que está la suspensión y lo capaz que es en cualquier circunstancia.

Y en cuanto a lo que queda a deber, como mencionaba, le falta la explosividad y drama en las aceleraciones que sí entrega la Lobo Raptor.