Imagina que eres un joven entusiasta del músculo americano en el México de 1990. Tu papá tuvo un Monte Carlo SS o un Malibu Rally, y quieres continuar su legado con un vehículo similar. Pero tienes algunos problemas, para empezar, por un decreto presidencial, los V8 están prohibidos. Lo más parecido que existe, son los motores de seis cilindros supercargados de Ford, pero sólo están disponibles en un par de autos altamente costosos y exclusivos.

La otra alternativa es General Motors, con su V6 de alto desempeño, que ruge exquisito, pero que lamentablemente, también sólo se monta en el Cutlass Eurosport, un auto igualmente caro. En ese momento, Chysler, Nissan y Volkswagen no son opción con sus motores de cuatro cilindros, que, aunque excelentes, no cuentan con el carisma que sólo tiene un propulsor de alto cilindraje.

Cuando estás por darte por vencido, recuerdas que a finales de 1989 Chevrolet había introducido al Cavalier Sedán (como modelo 1990), un automóvil producido en la planta de Ramoz Arizpe Coahuila, que en general resulta un producto bastante equilibrado, ya que estaba construido sobre la entonces novísima plataforma “J”, una arquitectura ligeramente más moderna y ligera que la “A” usada en el Celebrity y el propio Cutlass. Una buena base, con mucho potencial a la que le faltaba un poco más de galleta.

Para el año siguiente, Chevrolet rediseña al Cavalier, siendo el principal cambio que la parrilla tradicional desaparece para dar paso a un frente completamente liso. Además, también encontramos que el cofre, faros y calaveras fueron ligeramente remozados. Mismo caso para los rines y el habitáculo. Otro cambio, es que las defensas ahora están pintadas al color de la carrocería. Por cierto, Además del sedán se introduce el atractivo Coupé.

Chevrolet Cavalier Z24, el deportivo con el rugir más intimidante de los noventa

Sin embargo, como si tus suplicas hubieran sido escuchadas por la propia General Motors, la mayor novedad reside en la introducción del Cavalier Z24, una versión deportiva que además de lucir un body kit realmente atractivo, donde resalta el alerón trasero, bajo el cofre cuenta con el ya afamado V6 de 2.8 litros de alto desempeño, usado con anterioridad en modelos como el Citation X-11, Chevrolet Celebrity Eurosport y por supuesto, Cutlass Eurosport. En esca caso, los 125 Hp son enviados a las ruedas delanteras a través de una caja manual de cinco velocidades o una automática de tres relaciones ¡Justo lo que buscabas!

El éxito de este auto, es tal, que se convierte en estrella televisiva y del cine nacional. Puede que, en ese momento, hayas comenzado a ahorrar o incluso ya hubieras adquirido tu Z24. Pero para 1992, nuevamente Chevrolet actualiza su deportivo, siendo la principal novedad la adopción de un nuevo V6 de 3.1 litros Multi Port Fuel Injection, que era capaz de entregar 140 Hp, aunque en realidad, la potencia neta era de “sólo” 116 caballos de fuerza. Si el 2.8 Litros, sonaba increíble, este simple y sencillamente, es poseedor de un rugido embriagante, de esos, que sólo basta con cerrar los ojos y son fácilmente identificables.

Cuando creías que ya no podía haber más margen de mejora, para 1993 General Motors hace una jugada maestra y es que el Cavalier Z24 sufre una metamorfosis completa, ya que se separa por completo de las versiones “comunes” al adoptar la estética íntegra del Pontiac Sunbird GT, con sus singulares faros parcialmente escondidos, así como las calaveras con un diseño cuadriculado. Como dato netamente cultural, este auto nació de la mente del diseñador John Manoogian ll. El resultado fue un automóvil único, ya que se tenía la agresiva estética Pontiac, pero el habitáculo y emblemas eran de Chevrolet.

Chevrolet Cavalier Z24, el deportivo con el rugir más intimidante de los noventa

El pináculo evolutivo de este auto había llegado y para ese entonces, era uno de los autos más deseados de México. Probablemente, debido a un peso de 1,233 kg (manual) o de 1,252 kg (automático), pudiera parecer que la potencia se quedaba corta, pero recordemos que como todo buen auto americano, la magia aparecía cuando entraban en acción las 185 lb-pie de torque. El 0 a 100 km/h lo podía realizar en torno a los 8.4 segundos.

Es cierto, puede que no fuera el más rápido, pero ninguno de sus posibles rivales brindaba la misma sensación de poder tras el volante. Pese a que el velocímetro del Cavalier Z24, estaba cifrado en 180 km/h. Se estima que, quitando el gobernador, este auto era capaz de superar los 200 km/h. No son pocas las personas que han presumido su auto con la aguja del velocímetro hasta el tope….  Y sí, siempre acompañados de una melodía embriagante.

El Chevrolet Cavalier Z24, se mantiene en el mercado mexicano hasta 1994 y en verdad, agradeces que eres el dueño de esta generación ya que, al año siguiente, con la llegada de la nueva generación, este auto pierde el poderoso V6 para dar paso a un cuatro cilindros, que sinceramente, no cumplió con las expectativas de quienes se habían enamorado del músculo americano, en tamaño compacto.

Chevrolet Cavalier Z24, el deportivo con el rugir más intimidante de los noventa

Hoy, el  Chevrolet Cavalier Z24 (los de seis cilindros) todavía son muy valorados. Es cierto, en su momento presentó algunos problemas con temas de enfriamiento y eléctricos, al mismo tiempo que los frenos se quedaban un poco cortos ante la potencia y peso del auto, pero ¿saben algo? Todos esos “defectos” pasaban a segundo término con el sólo hecho de acelerar a fondo. No por nada, es un auto que cuenta con una extensa legión de fans.

¿Tuviste un Cavalier Z24? ¿Qué anécdotas nos puedes contar? Nos gustaría leerte en los comentarios.